Mientras se hace deporte, en la cama o en el
entorno social. La música es, mi afición preferida, un hábito que está muy por
encima de cualquier otro, sobre todo porque permite hacer más cosas a la vez
Desde Pitágoras a Aristóteles o Platón ya creían
que la música puede influir a nivel físico y emocional, y estaban convencidos
de que aumenta el bienestar social y mejora la calidad de vida. Hoy día los
expertos confirman que es una gran medicina y que la música relajante reduce el
dolor, aísla el estrés, estimula el cerebro e incluso facilita el sueño.
No obstante, aunque parece claro que resulta un
bálsamo para el alma, existen discrepancias sobre si la música ayuda a
concentrarse en algunas tareas como el trabajo. Uno de los últimos estudios del
Instituto de Tecnología de Georgia (EEUU) concluye de hecho que no ayuda a
memorizar, especialmente a las personas de mayor edad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario