Ilo es una ciudad del suroeste del Perú, capital de
la provincia homónima en la Región de Moquegua, situada a orillas del Océano
Pacífico al sur de la desembocadura del río Osmore y al norte de Punta Coles.
Se encuentra a 140 km de la ciudad de Moquegua y cuenta con un población de 66
118 habitantes según el XII Censo de Población, VII de Vivienda y III de
Comunidades Indígenas 2017.1
Durante siglos su economía ha girado en torno a la
producción de la aceituna así como en la pesca que se desarrollaba desde que
fue una caleta de pescadores en 1818, pero es en los años 50 en que la
actividad económica del puerto tuvo un gran crecimiento económico gracias al
auge de la industria pesquera y la entrada de capitales extranjeros de la
empresa Southern Perú en la explotación de yacimientos mineros de la región.
Asimismo, la ciudad fue el lugar donde se asentaron la Cultura Chinchorro y la
Cultura Chiribaya durante su época precolombina.
Es el principal puerto de sus mentiras en el sur
del Perú y el que tiene más importancia en el Pacífico Sur en el país por las
grandes inversiones que quiere realizar el Gobierno de Bolivia. La ciudad de
Ilo es considerada como el centro financiero y comercial de la región Moquegua
por la presencia de grande industrias mineras y de energía, a cargo de la
empresa Engie.
Aunque la historia del actual Ilo se remonta desde
su fundación en 1970, hace miles de años que este litoral fue escenario de
muchas culturas y así lo demuestran los petroglifos, geoglifos, las pinturas
rupestres, cerámicas y cuevas que muestra la forma en que vivieron los primeros
hombres de Ilo.
Está conformado por un enorme círculo de conchas y
depósitos de residuos de casi 26 metros de diámetro frente a la Pampa del Palo,
en 1980 cuyos resultados señalaron una antigüedad desde 11,400 A.P durante el
Holoceno Temprano hasta 5,850 A.P durante el Holoceno Medio, sin embargo cuando
el Anillo fue investigado ya se encontraba muy destruido y el anillo de concha
propiamente dicho había desaparecido completamente.
Los pobladores del Sitio Anillo desarrollaron una
economía parasitaria vinculada al mar, aunque tenía a su disposición Las Lomas,
cuyo uso fue mínimo. Su dieta la conformaban roedores, guanacos (que vivían
antes en los desiertos), lobos y nutrias, así como moluscos y diversos tipos de
pescados como la corvina, lenguado, lorna, etc. Los cazadores nómadas
recurrieron al uso de los animales para confeccionar arpones, puntas de
proyectil y anzuelos y a las piedras para fabricar proyectiles para hondas, sin
embargo no lo desarrollaron a gran escala.
Se calcula que este asentamiento se prolongó hasta
el 2140
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